EXPRESAR

Como no dejar de expresar lo mucho que reconforta cuando emites lo que sientes a viva voz, muchas veces con sangre, otras con un corazón roto, caminando por un sendero de vidrios resquebrajados debido a los intentos inútiles de armar algo estable de sentirte consolidado, que cada vez que se derrumba, cae y termina poniendo más difícil el camino.

¿Qué es vivir? aguantar las imposiciones de los demás para hacerlos felices, para cumplir, para agradecer que han sido "buenos" contigo. La humanidad se acostumbra a que unos tienen poder sobre otros, todo el tiempo es una lucha de poderes. Desde que somos pequeños se nos acostumbra a callar, a ser más que otros, a ser los mejores, los destacados.

Destacar es opacar al otro, eso nos vuelve egoístas, envidiosos, asquerosos. Tenemos que callar, callar porque, quien nos moldea se ha sacrificado, se ha esmerado en darnos lo que merecemos, no hay voz, ni voto. Cuando dices algo que no agrada, que es raro, que no es conforme a lo que ellos piensan, te conviertes en la rebelde, en la mala, en la inconsciente y muchas cosas más que llenan de dudas una cabeza.

Cuando guardas por tanto tiempo lo que sientes, cuando callas es como si acumulara mucha tensión, mucha presión. Hasta un punto en que explotas, y lanzas todo sobre el tapete, muchas cosas buenas y otras muy oscuras, simplemente no se mide y muchas veces se hiere a quien recibe toda esa  explosión.

Con el fin de hacer algo liberador, se termina tornando en la imprudencia de decir las cosas sin medida, algo que callabas por no molestar o contradecir, creció y salio de la forma menos adecuada.

Quedan las disculpas internas de decirse a uno mismo: "Me pasé", "hablé sin control", "lo siento". Pero queda la tranquilidad de que dijiste todo lo que sentías, a pesar de que al final sigas siendo la mala, la rebelde; queda la paz de saber que dijiste lo que pensabas.

Tal vez, no se llega a la comprensión de saber que existen seres que no son iguales a otros, que no piensan igual, que no perciben las cosas igual, no son rebeldes, simplemente ven el mundo de otra forma, de otro color.

Somos matices en un mundo que ahora marcha alrededor de escalas de grises y cuando alguien saca su color lo aíslan, lo excluyen, se ríen...

Y me agrada ser así,

Con el corazón,

Mª José Pinargote

Foto tomada de la web.

  

Comentarios

Entradas populares de este blog

Decide ya

Bienvenidos